Cajón 5

Í N D I C E

 

La Meninas. Velázquez

 

 

Venus del Espejo. Velázquez

Los borrachos (detalle). Velázquez

 

 

Dos mujeres en la ventana.
Murillo

Niño tocando el laud .
Caravaggio

Muchacha con el pendiente de perla.
Vermeer

 

 

David y Goliat
Caravaggio

Mujer con manzana
Romero de Torres

 

 

Bodegón con manzanas y azahar.
Zurbarán

 

 

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Cuadros de Friedrich


 

 


Cuadros de Diego Rivera



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Pierre-Auguste Renoir
--------Pierre-Auguste Renoir

 

 

¡Nostalgía aguda, infinita,
terrible, de lo que tengo!

¡No le toques ya más,
que así es la rosa!

"Sur" (Poesía) y "El poema" (Piedra y Cielo)
Juan Ramón Jiménez


¡Esta es mi vida, la de arriba,
la de la pura brisa,
la del pájaro último,
la de la cimas de oro de los oscuro!

¡Esta es mi libertad, oler la rosa,
cortar el agua fría con mi mano loca,
desnudar la arboleda,
cojerle al sol su luz eterna!

"Crepúsculo, 34" (Poesía)
Juan Ramón Jiménez




Hacer el muerto y sentirse vivo


Dicha. Acuarela. Luis F. Solance, 2013


Desde pequeña. Desde siempre. Desde que tengo uso de razón y de goce, y memoria para recordar el goce. Pocas cosas me gustan tanto como hacer el muerto en el mar.
Te tumbas boca arriba, pones los brazos en las ocho y veinte –o en las cuatro menos veinte, lo mismo da–, echas la cabeza para atrás, levantas un poco el mentón, relajas las piernas extendidas, cierras los ojos y respiras muy profundamente.
Y te dejas llevar.
Te dejas llevar.
Te dejas llevar.
Por las olas, que aquí no son más que olicas. Tu mente tan sólo centrada en las lucecitas que vienen a alegrar las oscuridad de los párpados, pequeños hilillos negros que pintan la luz anaranjada de las órbitas, y atenta a tu respiración, al sonido profundo de tu respiración en los oídos sumergidos. Y relames la sal que las salpicaduras van dejando en tus labios. Y subes un poco. Y bajas otro poco. De vez en cuando, el chillido de los críos a lo lejos en esa infalible fórmula niño + agua = grito. Y sientes cómo los rayos del sol penetran los poros de tu rostro, calientan, queman.
Y sigues a la merced del balanceo de las olas. Y lo sueltas todo: amarras, timones, riendas. No controlas nada. Eres un simple corcho ingrávido.
Sabes que si sopla levante, aparecerás en la esquina de la playa, cerca de las rocas. Si lebeche, andarás con ojo, no vaya a ser que tu cuerpo acabe descuartizado por alguna estúpida moto acuática.
Pero, cuando por fin abras los ojos, te sentirás completa y deliciosamente desorientada, sólo un microsegundo, antes de situarte de nuevo en el mundo de los zombis.


Maite Imbernon




Foto y composición: Juan Rodríguez de Tembleque, 2012

 


Foto (recortada) y composición: Juan Rodríguez de Tembleque, 2012



Desamor: Mi ilusión era sólo un arcoiris reflejado en una pompa de jabón a punto de estallar. Dentro sólo estaba el vacío.

Beso: El ángulo cambiante que forman tu boca y la mía.

Amor: Es lo que da vuelta al reloj de arena cuando se está agotando la arena.

Destino: El destino es un tren cuyo pitido no cesa. No te queda otra que cogerlo.

Felicidad: La felicidad reside en lo que creemos es la antesela de la felicidad.

Miedo: El miedo es el fango que me impide saltar. No se puede saltar en el fango.


Frases extraídas del libro "Frases en el muro, un diccionario de intuiciones",
de Ricardo Guadalupe (Ediciones Octaedro, S.L.; 2012)
y dibujo de María Jesús Campos "Chu"
que figura en su portada.


Presentación del citado libro en La Tirana Malas Artes
del barrio de Malasaña de Madrid.
(Foto: JRT, 2012)

 

Olvido

Olvido que la memoria es la que hace durar el tiempo,
Olvido que saber es recordar, y por extensión amar también.

Olvido, me descabezo, no miro hacia atrás, tampoco hacia delante.
Olvido de dónde vengo, a dónde voy, el aquí y el ahora, que no lo pienso, ni lo siento.

Olvido que estoy triste, olvido todo y a todos, para no estar aún más triste.
Olvido parar, tampoco sabría cómo hacerlo. Mi hogar no existe, mi memoria es una habitación de hotel.

Olvido atarme los zapatos y seguir mis huellas. Voy descalzo, cualquier pisada vale con tal de olvidarla mañana.

Olvido lo que me recordabas y si me recordabas algo. Detrás de tu nombre no está siquiera el sonido de tu eco.

Cae mi memoria, se derrama, mi armadura está agujereada.
Olvido y muero.

Ricardo Guadalupe

 

 

 



 

Í N D I C E


Antonio Machado (poesía)
Caspar Friedrich (pintura)

Diego Rivera (pintura)
Diego Velázquez (pintura)
Juan Ramón Jiménez (poesía)
Juan Rodríguez de Tembleque (fotografía)
Luis Francisco Solance (pintura)
Maite Imbernon (narrativa)
María Jesús Campos "Chu" (dibujo)
Pintores varios (Murillo, Caravaggio, Vermeer, Romero de Torres y Zurbarán)
Pierre Auguste Renoir (pintura)

Ricardo Guadalupe (libro, poesia)


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